Muchos adultos no soportan las verduras y no lo dicen. El consejo de siempre, «come más ensalada», no ayuda. Lo que ayuda es cambiar qué verduras eliges para empezar y cómo las cocinas.
🥕 Empieza por las verduras más suaves
Algunas verduras son dulces o neutras por naturaleza. Son el mejor punto de partida:
Las de sabor fuerte, como las coles de Bruselas, el kale o las hojas amargas, pueden esperar. Quizá nunca las necesites.
🔥 Cocínalas de otra manera
Ásalas
A fuego alto (unos 220 °C) con aceite y sal, las verduras se caramelizan y quedan dulces y crujientes.
Tritúralas en salsas
Zanahoria, calabacín y pimiento rojo desaparecen en una salsa de tomate para pasta.
Escóndelas en tus platos favoritos
Zanahoria o calabacín rallados en albóndigas, hamburguesas, magdalenas o arroz frito.
Añade una salsa para mojar
Zanahoria y pimiento crudos con hummus, salsa ranch o salsa de yogur.
Bébetelas
Un batido de plátano con un puñado de espinacas sabe casi solo a plátano.
Las raciones pequeñas ganan. Unos trozos de verdura que te comes valen más que un plato lleno que apartas. Aumenta la ración en semanas, no en días.
🥗 Comidas fáciles con verduras incluidas
- Arroz frito con guisantes, maíz y zanahoria
- Pasta con salsa de tomate y verduras trituradas
- Sopa de pollo con verduras, triturada si lo prefieres
- Pollo con boniato asado en una sola bandeja