Quimbombó viscoso. Puré de guisantes. Setas correosas. Apio fibroso. Si alguno te da arcadas, no eres el único. La textura es uno de los motivos más comunes por los que los adultos evitan un alimento, a menudo más que el sabor.
🔍 Conoce tus texturas
🫠 Viscoso
Quimbombó, setas, berenjena cocinada, ostras crudas, algunas hojas verdes.
🥣 Blando
Verduras demasiado cocidas, legumbres muy blandas, avena, plátanos pasados.
🍖 Correoso o con nervios
Cortes de carne duros, calamar, fruta deshidratada, partes grasas.
🌾 Mezclado
Yogur con tropezones, sopas con trozos, cualquier bocado con dos texturas inesperadas.
Casi todas las personas con aversión a texturas odian una o dos de estas, no todas. Saber cuál es la tuya te dice cómo cocinar a su alrededor.
🔥 Formas de cocinar que cambian la textura
- Asar o usar la freidora de aire vuelve crujientes las verduras blandas. El brócoli y la coliflor asados son otro alimento comparados con los hervidos.
- Triturar lo que no soportas al tacto en cremas y salsas suaves. Los nutrientes se quedan, la textura se va.
- Picar muy fino para que un alimento desaparezca en el plato: setas picadas en una boloñesa, zanahoria rallada en una hamburguesa.
- Cocinar menos. Muchas verduras solo se ablandan si se pasan. Un salteado rápido las mantiene crujientes.
- Separar los elementos. Si te molestan las mezclas, sirve los componentes uno al lado del otro en vez de mezclados.
No te fuerces. No necesitas que te gusten todas las texturas. Puedes comer de forma equilibrada con los alimentos que disfrutas, cocinados como te gustan.
🩺 Cuándo hablar con alguien
Si tu lista de alimentos aceptados es muy corta, o comer te provoca ansiedad real, pérdida de peso o afecta a tu día a día, habla con un médico o dietista. Una evitación fuerte de alimentos puede ser un trastorno llamado TERIA (ARFID), y hay ayuda disponible.